lunes, 2 de septiembre de 2013

El cielo sin ti no lo quiero.


Lo llamamos amor porque le queremos poner un nombre y lo hacemos ser un Dios de nuestra vida, lo hacemos omnipresente y lo elevamos por encima de todas las cosas hasta que nos aburrimos y afirmamos que ese amor no existe. Realmente yo no creo ni en entes divinos, ni en el amor eterno... Ni en nada que sea glorificado. Pero si te diré que... que creo en ti como ser el último de todas mis cosas y entonces ahí el por qué da igual, porque el por qué realmente, sobra.
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Tras pensármelo un rato, acepto. Pero voy sólo como amiga. Él la ha cagado, es él el que tiene que pedir perdón. Nacho se queda a dormir en mi casa, dice que esta es una noche sólo para Dani y para mí. Me preparo una pequeña bolsa con el pijama y ropa de cambio. Me despido de Nacho y voy andando hasta la casa de Dani. No sé muy bien que le voy a decir, como va a reaccionar ante mi llegada, lo último que se espera es que me presente yo ahí. Llego a su urbanización tras un largo paseo aclarando todo eso, el portero que está de guardia me abre. Llego a su portal, no quiero llamar al timbre porque seguramente no me abra, así que pruebo a abrir la puerta, con un poco de suerte no estará bien cerrada. ¡Bingo!. Consigo entrar en el portal, cojo el ascensor hasta el sexto piso. Llego a su puerta, debajo del felpudo siempre tiene una llave para casos de emergencia, así que la cojo y entro en su casa.
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Oigo ruidos en la entrada de mi casa, me levato de la cama algo asustado, cojo una raqueta de padel de la habitación de Nacho, por lo menos si ha entrado alguien me puedo defender. Ando despacio hasta la entrada de la casa. Enciendo la luz de la entrada para ver quien ha entrado, estoy preparado para pegarle cuando reconozco ese pelo rubio.
-Joder, Anna, no me pegues estos sustos por Dios... -digo aún recuperandome del susto-
-¿Y qué me ibas a hacer, invitarme a un partido? -se ríe levemente y alza una ceja-
-E.era para protegerme, por si había entrado alguien... -bajo la raqueta- ¿A qué has venido?
-A que dejes de reprocharle cosas a la gente que no vienen a cuento -me aparta con su hombro y entra al salón-
-Ha sido Nacho, ¿verdad? -voy tras ella- Anna, es que siempre se tiene que estar metiendo en todo y se cree que tiene la razón y las cosas no son tan fáciles.
-No son fáciles porque tú no quieres que así sean. ¿Te parece normal el numerito que le has montado en un momento? -deja la bolsa y se planta frente a mi-¿Sabes qué? No solo existes tú y tu orgullo. Hay gente que te quiere y que lo daría todo por ti. Él perfectamente te podría haber mandado a la mierda después de todo lo que le has soltado. Pero no, ha venido a mi casa, me lo ha explicado todo y me ha hecho venir a aqui por ti, para que no te sintieras solo. Pero te digo una cosa Daniel, como sigas así es como te vas a quedar, solo. Porque hay veces que no te mereces a ninguno de los que están a tu alrdedor, así que o cambias de actutid o ya sabes como va a terminar esto
- ¿Me estás dejando otra vez? -se muerde el labio reprimiendo las lágrimas-
-No, porque esta noche estoy aquí como tu amiga, no como tu novia. Así que piensa que es lo que quieres en tu vida, quedarte solo o rodearte de gente que de verdad te quiere y quiere que seas feliz -le quito la primera lágrima que sale de sus ojos y le beso en la mejilla- y no me llores que se te ponen los ojos muy rojos.
-D.dame un ab.razo po.r fav.or... -me abrazo a ella lo más fuerte que puedo. Me ha hecho darme cuenta de que tengo a un montón de gente que me quiere. No estoy dispuesta a perderlos por nada del mundo- Lo siento, Anna... Lo siento mucho, de verdad... Perdóname, de verdad que me importa nuestra relación. Es lo que más me importa ahora mismo
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-Dani, no vamos a hablar de eso ahora... Estoy aquí como amiga, recuerdalo, mañana si quieres lo hablamos, ¿vale? -le hablo con una voz muy dulce para que note que no estoy enfadada con él. Nos separamos despacio. Nos miramos fijamente a los ojos, los suyos descienden lentamente hasta mis labios. Se muere de ganas, pero hoy no. Su mano sube hasta mi mejilla y me la acaricia con la yema de los dedos- Dani... hoy no
-Lo necesito Anna... Por mucho que vengas como amiga tú para mí eres más que eso... -se acerca lentamente a mí y roza mis labios suavemente con los suyos-
En ese momento suena mi móvil, pego un salto del susto y me separo de él rápidamente, le aparto y voy hasta mi bolsa para cogerlo.
-¡Nacho! Si, si, no te preocupes, está todo solucionado (...) Si, mañana puedes volver (...) No, no puedes quedarte allí, duermo yo con Dani (...) Sí, solo dormir, que hoy no soy su novia -me río- Bueno, te dejo que ya es tarde. Hasta mañana. -cuelgo y suspiro- E.era Nacho para saber como iba todo
-Ya, lo suponía -se rasca la nuca nervioso- Bueno, pues a dormir, ¿no?
-Sí -me río levemente. Que situación más incómoda, lo mejor será que nos vayamos a dormir y mañana será otro día-
-Duermes conmigo o...? Si quieres puedes dormir en la habitación de Nacho
-En la de Nacho mejor -le sonrío levemente, así evitamos tentaciones. Andamos por el pasillo en silencio. De repente se para en seco, me agarra la cara con sus manos para que no me quite y me lleva hasta una pared y comienza a besarme como nunca antes lo había hecho. Mmmm... ¿me puede encantar más este chico?-
-Buenas noches, amiga.


2 comentarios:

  1. Oyoyoyi que bien que avanza esto ya, al fin! SIGUIENTE!!:)

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  2. ay ay ay ay...eres mala!!! me lo dejas ahi, a punto de un reoinciliacion...enserio, sube el.siguiente YA!!!

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